Inseguridad Vial: Entrada y salida del colegio

Un tema que me indigna al llegar septiembre y la vuelta al cole es el de las madres conductoras que pierden el respeto a toda norma de circulación por llegar a tiempo al colegio de su hijo. La casa de mis padres tiene a escasos metros un colegio por lo que nuestras calles, tanto la de delante del edificio como la de detrás, se convierten en una auténtica locura a las 9:00 de la mañana. Hoy día, vivo en una barriada diferente pero que solo nos separa una gran cuesta, la cual tengo que subir todas las mañanas para acudir a mi puesto de trabajo, por lo que paso por la casa de mis padres. Sí, paso a la hora punta y lo que ocurre es de juzgado de guardia. Hago un apunte antes de comenzar, hablaré de madres porque es lo que yo veo todos los días, padres muy pocos y casi siempre andando, pero seguro que también los habrá.


El camino de mi actual casa hasta mi trabajo son algo más de 10 minutos a pie, pero eso sin contar con la falta de respeto de estas madres conductoras. Son las 8:55 y el espécimen "mater colegius"
invade la ciudad. Quieres pasar por uno de los pasos de peatones que te llevan hacia el lugar maldito pero debes hacerlo con mucho cuidado porque a ellas les da igual que quieras pasar, solo les importa llegar a tiempo. Si está lloviendo no creas que se compadecen, ahí te quedas mojándote mientras pasan en manada, alguna alza la manita como para pedir perdón y tu mientras te acuerdas de toda su familia (la muerta y la viva). Este es otro tema que me indigna mucho porque los conductores lo arreglan todo con esa manita arriba en señal de disculpa. Cualquier día te pasan las 4 ruedas por la cabeza pero ellos muy amablemente subirán esa manita para disculparse.

Cuando por fin consigues pasar los dos pasos de peatones, llegas al auténtico caos: la puerta del colegio. Allí hay mucho aparcamiento pero ellas buscan el que esté más cerca, no vaya a ser que su hijo tenga un esguince al dar dos pasos para entrar en la escuela. Coches en doble fila, más pasos de peatones que no se respetan (y no solo porque no te dejen pasar sino que aparcan sus coches en el paso de peatón teniendo que bordearlos), madres que dejan el coche en cualquier lado, se bajan, sacan al niño y se van tan ricamente a la puerta... Un descontrol total que algún día me encantaría que la policía fuera y lo presenciara con sus propios ojos.

Esto no acaba aquí y es que hay otra hora punta, las 14:00 la hora de salir. La misma odisea se vuelve a repetir pero esta vez con las prisas de que se le estará enfriando el puchero a la criatura. Lo más divertido es que llegas a ver sitios de aparcamientos libres porque la "mater colegius" prefiere ponerlo en doble fila, no vaya a perder tiempo en aparcar bien su vehículo.

Más de una vez mi padre ha tenido que esperar pacientemente en su coche a que la madre de turno llegue de soltar o recoger a su hijo para que le quite el coche de delante y pueda salir para ir a trabajar. Encima si le reprochas algo se ve en su derecho de contestarte que tiene que llevar al niño al colegio. Estupendo señora, pero aparque bien que todo el mundo tiene cosas que hacer y no se pueden posponer porque usted tenga la poca vergüenza de dejar el coche en cualquier sitio.

Muy señoras mías, si usted va tarde y el camino de su casa al colegio se convierte en un rally lo está haciendo muy mal. Si no llega a tiempo se levanta usted antes, prepare usted al niño antes o haga lo que tenga que hacer pero nada le exime de respetar las normas de circulación y al peatón. Igualmente con el aparcamiento, su hijo no se va a morir por andar un poco hasta el colegio si así usted encuentra un sitio donde estacionar su coche una calle más allá de donde está el colegio. Por favor, no deje su vehículo estorbando para su comodidad y la de su chirri. He dicho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario